martes, 12 de julio de 2016

frases como : Los niños han de tener mucha tolerancia con los adultos.

No hay nada más raro en el mundo que una persona a la que siempre podamos tolerar.
Giacomo Leopardi (1798-1837) Poeta y erudito italiano..

Una opinión equivocada puede ser tolerada donde la razón es libre de combatirla.
Thomas Jefferson (1743-1826) Político Estadounidense.

De qué sirve una casa sino se cuenta con un planeta tolerable donde situarla.


La tolerancia es la mejor religión.
Victor Hugo (1802-1885) Novelista francés.

No es tolerante quien no tolera la intolerancia.
Jaime Luciano Balmes (1810-1848) Filósofo y sacerdote español.

Los niños han de tener mucha tolerancia con los adultos.
Antoine de Saint-Exupéry (1900-1944) Escritor francés.

La tolerancia es la virtud del débil.
Marqués de Sade (1740-1814) Escritor francés.

Cuando se quiere ser agradable en sociedad es preciso resolverse a permitir que muchas cosas que sabemos nos sean enseñadas por personas que las ignoran.
Chamfort (1741-1794) Académico francés.

lunes, 11 de julio de 2016

Frases célebres sobre la tolerancia

Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio.
Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador indio.. 




Cuando conozco a alguien no me importa si es blanco, negro, judío o musulmán. Me basta con saber que es un ser humano.
Walt Whitman (1819-1892) Poeta estadounidense.


Concede a tu espíritu el hábito de la duda, y a tu corazón, el de la tolerancia.
Georg Christoph Lichtenberg (1742-1799) Profesor de física y científico alemán.


Si no podemos poner fin a nuestras diferencias, contribuyamos a que el mundo sea un lugar apto para ellas.
John Fitzgerald Kennedy (1917-1963) Político estadounidense.

Todos estamos llenos de debilidades y errores; perdonémonos recíprocamente nuestras tonterías: es ésta la primera ley de la Naturaleza.
Voltaire (1694-1778) Filósofo y escritor francés.

Tolerancia es esa sensación molesta de que al final el otro pudiera tener razón.


domingo, 10 de julio de 2016

La Ley del Espejo

Cuando nos molestan mucho ciertos defectos o comportamientos de los demás, podemos deducir con toda seguridad que ESOS MISMOS son los nuestros, aunque estén retenidos o reprimidos subconsciente mente. Cuanto más nos desagradan (los ajenos) es porque más nos duelen los propios.
Yo sé que cuesta creer y admitir lo que estoy diciendo. Pero invito a quienes se resistan a aceptarlo, quese observen con TOTAL y ABSOLUTA SINCERIDAD. No es necesario que lo reconozcan en público. Basta que cada uno lo vea en sí mismo..
Si observas bien, verás que a veces, ese defecto que tanto te molesta en alguien y te da “vergüenza ajena”, es porque en el fondo “sientes”, “recuerdas”, muy subconscientemente que en algunas ocasiones tú fuiste así o te comportaste así. Por eso sientes la vergüenza ajena. Si no, ¿por qué habrías de sentirla?
¿Por qué habrían de enojarte ciertos defectos o formas de conducta, si no fueran el reflejo de los tuyos? Verse con su peor cara en el espejo de los otros nos causa mucha MOLESTIA Y RABIA. Y así solemos expresarlo.

Al recriminar y rechazar esos defectos en los demás, parecería que esas actitudes fueran lo más ajeno e impensable en nosotros (una manera de defensa psicológica ante lo que no nos permitimos a nosotros mismos). Y ciertamente que es una manera de expresar que no queremos tener dichos defectos. Pero nuestro rechazo molesto y enojoso es señal de que AÚN ESTÁ PRESENTE, DE ALGUNA MANERA, EN NOSOTROS, si no en nuestra actividad del momento, sí al menos, como recuerdo del pasado o como una tendencia en el subconsciente.
Una vez más, insisto en que, aunque a muchas personas les parezca difícil aceptarlo, la experiencia de quienes una y otra vez hemos hecho un examen muy sinceramente honesto y serio, nos demuestra que es totalmente exacto.
Cuesta mucho ser sincero y honesto consigo mismo, al admitir que debilidades y fragilidades que nos disgustan y mortifican no sólo son defectos de los demás sino también nuestros. Cuando vemos que también nosotros tenemos los defectos que nos molestan en los otros, necesariamente nos hacemos mucho más comprensivos e indulgentes. Uno de los defectos humanos más generalizados es justamente la desaprobación, la crítica y la condena. Falta tolerancia, benignidad e indulgencia.
En la historia de la Humanidad se han cometido las mayores atrocidades, por falta de comprensión y tolerancia. En las relaciones humanas, tanto entre amigos como en la misma familia, es muy frecuente la rigidez e intransigencia.
Cuando te sientas muy molesto por los defectos de los otros, MÍRATE ADENTRO. Obsérvate. Puede ser una buena ayuda para corregirse y mejorarte. Y sobre todo será un buen camino para comprender a los demás y aceptarlos.

AUTOR: Darío Lostado.
LIBRO: Tu vida tiene Sentido.

viernes, 8 de julio de 2016

“No podéis preparar a vuestros alumnos...

“No podéis preparar a vuestros alumnos para que construyan mañana el mundo de sus sueños, si vosotros ya no creéis en esos sueños. ...

No podéis prepararlos para la vida, si no creéis en ella. ...

No podréis mostrar el camino, si os habéis sentado, cansados y desalentados, en la encrucijada de los caminos”.

                                                                                                                          Celestin Freinet.

miércoles, 6 de julio de 2016

¿LA DESIGUALDAD?

La desigualdad y la exclusión tienen en la modernidad un significado totalmente distinto del que tuvieron en las sociedades del antiguo régimen.


 La desigualdad y la exclusión tienen entonces que ser justificadas como excepciones o incidentes de un proceso social que en principio no les reconoce legitimidad alguna.

La desigualdad y la exclusión son dos sistemas de pertenencia jerarquizada.

 sistema de desigualdad, la pertenencia se da por la integración subordinada, mientras que en el sistema de exclusión la pertenencia se da por la exclusión..

 La desigualdad implica un sistema jerárquico de integración social.

la desigualdad en la modernidad capitalista es sin duda Marx. Según él, la relación capital/trabajo es el gran principio de la integración social en la sociedad capitalista, una integración que se funda en la desigualdad entre capital y el trabajo, una desigualdad clasista basada en la explotación.

 Si la desigualdad es un fenómeno socio-económico, la exclusión es sobre todo un fenómeno cultural y social, un fenómeno de civilización. Se trata de un proceso histórico mediante el cual una cultura, por medio de un discurso de verdad, crea una prohibición y la rechaza.

—la heterotopía— todos los grupos sociales que la prohibición social alcanza, sean éstos la locura, el crimen, la delincuencia o la orientación sexual.

 Por medio de las ciencias humanas, transformadas en disciplinas, se crea un enorme dispositivo de normalización que, como tal, es al mismo tiempo calificador y descalificador. La des-calificación como loco o como criminal consolida la exclusión, y es la peligrosidad personal la que justifica la exclusión.

martes, 5 de julio de 2016

5. Impacto del conflicto religioso en la sociedad


La cultura de la intolerancia arrastra a los ciudadanos a agravar el estado de segregación ya existente y se manifiesta en las siguientes conductas: profanación de lugares sagrados, agresión física o verbal contra fieles o líderes religiosos, estigmatizan a personalidades específicas, injurias o calumnias transmitidas de manera verbal o por escrito.

(Internet es un espacio ideal para alimentar la violencia religiosa y el señalamiento), e impedimento a los empleados y estudiantes de observar conforme a las pautas de sus credos las fiestas sagradas o días de reposo.

Las estructuras religiosas son responsables, en muchos casos, de promover y sacralizar la violencia contra todas las demás entidades religiosas y sus representantes o fieles.

Se habla mucho hoy día acerca de diálogo ecuménico o interreligioso y existe algo de literatura en el tema, se han celebrado encuentros entre las estructuras de fe y entidades religiosas pequeñas o nuevas.

Pero lo que nadie ha denunciado es que, muchas veces, este diálogo ecuménico o interreligioso lleva consigo intereses de poder.

Así pues, una institución religiosa es quien traza las directrices para establecer una situación de diálogo, que puede en algunos casos expresar puntos comunes con las demás instituciones religiosas… pero buscando como finalidad el sometimiento de estas a la primera y no un trabajo internacionalicen conjunto y colegiado.

Esta conducta se da por dos situaciones: en primer lugar las estructuras religiosas expresan, a través de sus doctrinas o acciones, arrogancia y triunfalismos teológicos, y la experiencia de la cooperación

 religiosa enseña que es muy difícil prestarse al diálogo fraternal con una institución religiosa que, por sus mismas premisas, declare a los demás errados y desde un principio destruya las bases de una verdadera situación de diálogo

 Por tanto, a veces el diálogo interreligioso se presta para que alguna entidad religiosa, bien sea por falta de formación o por intereses de poder, utilice estos espacios tan importantes para una cultura ínter confesional con el fin de buscar adeptos o someter a otras entidades religiosas.

 En segundo lugar existe entre las instituciones religiosas un desconocimiento claro de la historia, la tradición y la doctrina de las demás entidades de fe, lo que lleva a que cualquiera de ellas señale a las demás como secta.

En realidad secta es el nombre que se le da a toda expresión religiosa que no se somete a la autoridad y la doctrina de la estructura religiosa imperante, la cual se presenta como verdadera e infalible. Cuando toda esta situación se deja avanzar y no se denuncia, se corre el riesgo de permitirle a los sectores fundamenta listas (bien sea religiosos o laicos) el ganar escaños en el poder público y así proponer políticas y leyes de persecución religiosa en represalia contra aquellas entidades que ellos consideran “sectas peligrosas”, violando así la autonomía espiritual que cada tradición de fe tiene sobre sus fieles sin que se incurra en delitos.

 Fue el caso del proyecto de Ley 055 de 2010 con el cual se pretendía criminal-izar en Colombia el fuero vocacional y ministerial de los líderes religiosos y de las entidades religiosas que establecen códigos de vestimenta y de alimentación específicos conforme a sus creencias religiosas, bajo el argumento de que estaban violando la ley al generar servidumbre o expropiación de bienes.

 El proyecto de ley fue hundido porque de ser aprobado, cualquier ministro de culto de cualquier entidad religiosa hubiera podido ser puesto en prisión por constreñir religioso.

Cuando la sociedad permite que este tipo de situaciones avance y se fortalezca, se corre el grave peligro de que una estructura religiosa se haga al poder público y logre que el Estado se declare confesional, tal como ocurrió con la Constitución Nacional de 1886, en la cual se determinó la confesionalidad del Estado colombiano afectando a las demás instituciones religiosas y convirtiéndolas en objetivos militares (Arboleda, 2002). Por fortuna el Estatuto Legislativo de Libertad Religiosa (Ley 133 de 1994) estipula que Colombia no es un estado confesional… pero un avance fundamentalista de alguna estructura religiosa podría echar al piso esta ley si los poderes públicos permanecen indiferentes ante los sentimientos religiosos de los ciudadanos, como la misma ley lo enuncia.

lunes, 4 de julio de 2016

4. El conflicto religioso en el ámbito educativo

En Colombia el locus educativo ha sido escenario de todo tipo de violencia, pero jamás se menciona la violencia religiosa que tanto estudiantes como maestros sufren.

Un primer factor para que se presente esta situación es la absoluta incompetencia de los docentes responsables de la Educación Religiosa Escolar; hay dos razones para que los docentes de esta asignatura acaben convirtiéndose en gestores del conflicto religioso en sus aulas de clase: 1) son docentes que están anclados a una visión de religión fundamentada en la tradición, los manuales de casuística y sentimientos de oposición a la diversidad de culto,

2) no poseen la idoneidad legal para enseñar Educación Religiosa (en muchos colegios se nombra como profesores de Religión a docentes que no son Licenciados en Teología o Ciencias Religiosas, transgrediendo así lo estipulado en el Decreto 4.500 de 2006, artículo 6).

De otro lado los docentes de Educación Religiosa no han sabido abordar a una población estudiantil que profesa una creencia religiosa diferente de la de sus padres; muchos estudiantes que se confiesan abiertamente ateos, agnósticos o de otra tradición de fe, son matriculados en colegios confesionales porque sus padres esperan que el plantel transmita a los menores las bases doctrinales que dé continuidad al credo oficial de la familia.

 El segundo factor que alimenta el conflicto religioso en los colegios es la frágil tolerancia a la diversidad; hay que recordar que la sociedad colombiana no ha sido educada desde la escuela para convivir en ambientes de pluralismo étnico, subcultura, religioso e incluso, en la diversidad de preferencia sexo-afectiva.

El fundamentalmente religioso es, pues, llevado al aula de clases tanto por maestros como por los mismos estudiantes que no aceptan lo diverso.

Así pues, son ellos mismos quienes someten al otro-diferente a toda clase de des calificativos, burlas, agresiones verbales o físicas en ocasiones… … y todo esto ocurre con el beneplácito de las autoridades escolares o universitarias que se refugian en la autonomía de profesión de fe bajo la frase “este es un colegio o universidad que profesa esta religión y todos tienen que someterse a nuestras reglas, a quien no le guste, ¡pues que se vaya!”.

 Así pues, se obliga a los estudiantes so pena de sanciones a participar o estar presentes en las ceremonias religiosas opuestas a sus creencias con el pretexto de preservar “el orden y la disciplina en la formación general del colegio”.

 En ocasiones los docentes que no profesan el mismo credo de las directivas o que defienden la diversidad religiosa escolar conforme la ley, son despedidos, violándolas así, además de la libertad de culto, el derecho al trabajo y la libertad de cátedra, de enseñanza y de investigación constitucionales.

El tercer factor que agrava el conflicto religioso escolar es la petrifican de los currículos de Educación Religiosa, que por haber sido diseñados por peritos de una sola tradición de fe y basados en viejos manuales de casuística, ya no responden a los desafíos de una generación multiconfesional o que se confiesa atea, a un mundo globalizado e interreligioso, a una época de la historia en la que el fundamentalmente religioso, tanto espontáneo como estructurado, está tanto manifiesto como cuestionado.

Estos tres factores generan en la sociedad, inevitablemente, una cultura de intolerancia..